Hay tantas cosas que me gustaría cambiar de mí.
En serio, podría excusarme diciendo que soy impulsiva y no pienso antes de hacer lo que hago, pero no serviría de nada. Quisiera, a veces, dejar de jugar y joder a toda persona que se cruze por el camino y jamás comprometerme con nadie ni nada y en cambio, empezar a dar más seguridad y mantenerme en un mismo lugar más de dos segundos. Me gustaría a veces verme desde otro punto, verme por fuera de mi cuerpo (quizás sería más fácil juzgarme). Quisiera dejar de tener miedo y mostrarle al mundo que no soy autosuficiente como parezco ser, sino que soy frágil y dependiente, y que necesito ser elegida al menos una vez por alguien que no espere nada de mí. Soy egoísta, lo se. Supongo que tengo toda una vida para cambiar e intentar amar sin condiciones ni garantías como se supone que es realmente el amor: dar sin esperar nada a cambio. Y también supongo que cuando por fin aprenda, no vas a estar ahí esperándome (y no te culpo). A veces creo que soy libre y a veces siento a mi estado depender de algo tan insignificante como una personita insulsa que solo sirve para rellenar espacio en el universo. Y me hace sentir estúpida, y no me gusta sentirme estúpida. No cambiaría nada por amor, no sería yo (y cuanto me gustaría no serlo)
martes, 12 de febrero de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario