martes, 19 de febrero de 2008

amor...

Dicen que no hay fuerza que valga contra el amor. Que ni la distancia ni la muerte pueden contra su poder. Dicen que el verdadero amor mueve todo de lugar, que es la pregunta y su respuesta, que es la causa y su consecuencia, el principio y el final. Aunque ni siquiera se marque el trazo desde la realidad hasta la fantasía. Incluso después de sufrir, después de cortar en pedazos tu ilusión, puede renovarla. Te da nuevas alas, hermosas como el viento que las arrastra. Te ofrece nuevos ideales. Te vuelve loco. Una herida dulce, un pecado placentero. Y cuando notas que en realidad las alas son simple imaginación, cuando ves que simplemente estás cayendo al vacío, pero con alguien al lado con la capacidad de cantar melodías con sus ojos y besar tus cicatrizes hasta que la piel es suave y húmeda como un pétalo es cuando dejas de escuchar, dejas de pensar, dejas de esperar, dejas de programar porque solo ahí es cuando sientes la pureza de estar vivo y estar muerto, de estar solo y acompañado, de estar limpio y lleno de manchas oscuras, de mentiras. Todo vale, porque nada puede ser mejor, porque nada puede ser peor. Porque tienes al lado al ángel y al demonio. Tienes a la persona capaz de darte paisajes rosas o grises por el resto de tu vida. Y miras sus ojos, y ves el paraíso. Y besas sus manos, y ves el infierno. Y nunca se termina, no hasta que tu amor lo decida.

martes, 12 de febrero de 2008

*_____________________________*

Hay tantas cosas que me gustaría cambiar de mí.
En serio, podría excusarme diciendo que soy impulsiva y no pienso antes de hacer lo que hago, pero no serviría de nada. Quisiera, a veces, dejar de jugar y joder a toda persona que se cruze por el camino y jamás comprometerme con nadie ni nada y en cambio, empezar a dar más seguridad y mantenerme en un mismo lugar más de dos segundos. Me gustaría a veces verme desde otro punto, verme por fuera de mi cuerpo (quizás sería más fácil juzgarme). Quisiera dejar de tener miedo y mostrarle al mundo que no soy autosuficiente como parezco ser, sino que soy frágil y dependiente, y que necesito ser elegida al menos una vez por alguien que no espere nada de mí. Soy egoísta, lo se. Supongo que tengo toda una vida para cambiar e intentar amar sin condiciones ni garantías como se supone que es realmente el amor: dar sin esperar nada a cambio. Y también supongo que cuando por fin aprenda, no vas a estar ahí esperándome (y no te culpo). A veces creo que soy libre y a veces siento a mi estado depender de algo tan insignificante como una personita insulsa que solo sirve para rellenar espacio en el universo. Y me hace sentir estúpida, y no me gusta sentirme estúpida. No cambiaría nada por amor, no sería yo (y cuanto me gustaría no serlo)

lunes, 11 de febrero de 2008

mis putas ganas ..

Ojalá todo durara lo suficiente como para que yo pudiera disfrutarlo. Me haría tan feliz ser la única, la elegida alguna vez. Creo que ya llegué al punto de necesitarlo con todas mis fuerzas. De todas formas, la culpa debe ser mía. No ofrezco garantías ni seguridad alguna, juego con el mundo, con mi vida, con mi muerte, con mi dolor, soy inmadura, impulsiva y desordenada para todo. Tengo ganas de un cambio total, necesito una historia Nueva y Mía. Pero no se cómo convencerme de esto si lo siento cerca, aún sin verlo, sin tocarlo, se que podría y eso me carcome. Siento que deshecho oportunidades, pero en el fondo se que nada de lo que haga va a asegurarme lo que yo espero (necesito). Es decir, nada puede ser diferente ahora. Ojalá lo fuera, nada deseo, pienso tanto pero a la vez nada sufro tanto. Si, estoy muy asustada. ¿Acaso no tengo derecho a estarlo? Quisiera que su felicidad esté asegurada al lado mío, pero no es así. Y mi felicidad no existe, y mi Paz y es tan solo unas decenas de guerras que jamás tuve el valor de luchar. Me reprochan la falta de entrega y la dureza, y se que podría dar mucho más, pero no estoy en condiciones de que me rompan el corazón ahora, no así, no en el estado de fragilidad y temor en el que me encuentro. ¿Por qué yo tendría que dar seguridad si mi realidad no se mantienen siquiera en el mismo lugar más de dos segundos? No me da tiempo a adaptarme a nada, porque todo está en contínuo cambio...y me debilita cada vez más. Yo estoy. Triste, cansada, asustada, feliz, renovada, enojada, sola o acompañada pero Estoy, siempre estoy. No voy a desgastarme más en una causa perdida, aunque daría mi vida entera por una noche, una hora, un segundo de complicidad que me haga saber que al menos por ese tiempo estoy siendo elegida. Siempre voy a estar dispuesta a algo nuevo, por el simple hecho de que no se decir que No. Pero es hora de decir BASTA.